*Moreno Arcos: Informe de engaños *Chilpancingo hecho trizas *La ciudad más inhabitable del país
Zona Sísmica
Marco Polo Aguilar
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Septiembre 06, 2015
22:13 hrs.
Periodismo ›
Marco Polo Aguilar › guerrerohabla.com
¿Qué podrá informar Mario Moreno Arcos en su tercero y último Informe de (des) Gobierno si dejará la ciudad de Chilpancingo hecha trizas?
Ni sus más cercanos creerán -como pregona y paga en la prensa local-, que ejecutó más de mil 500 obras en los tres años en que (des) gobernó Chilpancingo, periodo que le bastó para convertirlo en una ciudad inhabitable.
En su segunda época como presidente municipal constitucional, Moreno Arcos perdió la brújula y sólo nadó de a muertito.
La sociedad en la capital del estado ha enfrentado una de las más graves crisis de valores en toda su historia. La violencia, la inseguridad y la corrupción, sentaron sus reales desde hace muchos años y el hartazgo ciudadano se hizo más evidente cada día.
A principios del año pasado, por lo menos 800 miembros de autodefensas denunciaron que Chilpancingo era gobernado por un narco-alcalde.
El líder empresarial, Pioquinto Damíán Huato advirtió que “hay secuestro y no se da cuenta (Mario Moreno Arcos)”. Incluso, acusó, que el alcalde Moreno Arcos “le entregó a la delincuencia organizada la Feria de Navidad y Año Nuevo de Chilpancingo; el palenque de gallos y el Organismo Descentralizado de Transporte Municipal con 30 permisos de combis”.
Diez meses después, en noviembre del 2014, un reporte de trabajos de inteligencia de los cuerpos de seguridad del Estado mexicano, que se publicaron en distintos medios de comunicación, reportaban una lista de 12 alcaldes de Guerrero que pudieran tener vínculos con diferentes grupos criminales, “ya por voluntad propia o debido a actos de coerción de asociaciones delictivas”.
Mario Moreno Arcos aparecía en esa lista como el octavo alcalde, catalogado como “objetivo de atención especial”, a fin de vigilar minuciosamente sus actividades cotidianas y sus relaciones.
Más allá de esta agravante, que de por sí sería el argumento más contundente para reprobarlo en su gestión, Moreno Arcos descobijó completamente a Chilpancingo en lo social. No hay ciudadano que no se queje de su actuación, sólo sus personeros, que son los que llevan una vida de lujo y placer, hablan bien de su administración. Sus famosas audiencias públicas solo sirvieron como estrategia mediática en las que nada resolvió a los habitantes de la capital.
Para muestra un botón:
Hace algunos días el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) dio a conocer una encuesta realizada en los 60 municipios con mayor población en el país. Chilpancingo, en el estado de Guerrero, se mantuvo con el nada honroso último lugar entre las ciudades con los peores índices de calidad de vida.
La empresa GCE tomó como referencia para realizar esta encuesta: oferta suficiente de vivienda, movilidad en la ciudad, limpieza atmosférica, suficiencia de centros de esparcimiento y diversión, buen ambiente de convivencia ciudadana, museos y espacios históricos, bellezas naturales, calidad de vida respecto al año pasado y calidad de vida respecto al resto del país.
Ante dichas referencia tomadas para realizar este sondeo, Moreno Arcos no tendrá nada que argüir, mucho menos decir que es por culpa de movimientos exógenos que la ciudad que (des) gobierna se ha mantenido en la anarquía.
Estas mediciones, sobre lo que los ciudadanos sienten y perciben de los lugares donde radican, permitió jerarquizar las mejores y las peores ciudades para vivir en el país.
Con un máximo de 100 puntos entre las ciudades más habitables de México se encuentra Mérida, con 83.3 puntos. Mientras que entre las cinco peores ciudades para vivir en el país, dos se encuentran en Guerrero: Acapulco de Juárez con 60.5 puntos -descendió de la posición 40 a la 53- y Chilpancingo de los Bravos con 56 puntos, que le valieron para conservar en el vergonzoso último lugar.
En Chilpancingo, por ejemplo, existen calles que recién fueron “reparadas” y ya están destrozadas debido al material de tercera calidad utilizado para su rehabilitación; adeudos a empleados y proveedores del municipio; facturas infladas en todas las áreas; adeudos millonarios con la CFE y el IMSS de parte de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (CAPACH), dependencia, que por cierto, se ha convertido en la Cueva de Alí Babá y los cuarenta ladrones.
Tan sólo la CAPACH se ha convertido en una empresa de los trabajadores, sin que el alcalde Mario Moreno Arcos haga algo por evitar la corrupción interna. Por ejemplo, los fontaneros (personal que se dedica a la instalación o mantenimiento de las tuberías para el abastecimiento de agua potable) cobran una cuota a los usuarios para surtirles agua a sus domicilios, cuando existen días especiales para su distribución. De no aceptar esas condiciones, sencillamente no abren las válvulas de bombeo.
Es tal la mafia de los fontaneros, que los propios directivos que han pasado por la paramunicipal están a merced de ellos. Corrupción que todo mundo ve, menos Moreno Arcos, de quien ya se piensa lleva un “moche” por su complacencia.
Incluso hay denuncias que el personal que trabaja en el área de informática, por una corta lana, borra el nombre del usuario moroso con un solo click en la computadora y obviamente es dinero que no ingresa a las arcas de CAPACH.
Lo peor de este “negocio” es que un fontanero gana más que un maestro. Cuentan con 90 días de aguinaldo, una quincena completa de prima vacacional, una despensa de 600 pesos mensuales, seguro social, bonos, estímulos, pasajes, dos uniformes al año, bono del día de las madres, gastos familiares para ellos y sus familiares, seguro de vida, pero sobre todo, total complacencia del alcalde Moreno Arcos para cometer actos de corrupción.
Con estos antecedentes ¿Qué podrá informar Mario Moreno Arcos el próximo 8 de septiembre? ¿Alguien le creerá?, al menos yo no. Aun así, piensa tener méritos suficientes para dirigir al PRI estatal, porque piensa tener más recursos a su alcance. ¿Usted que piensa amable lector?.
Movimientos telúricos….El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes designado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos concluyó ayer que los 43 normalistas desaparecidos no pudieron haber sido quemados en el basurero de Cocula, municipio situado al lado de la ciudad de Iguala, de donde el 26 y 27 de septiembre del año pasado fueron “levantados,” de forma forzada, los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa…este anuncio viene a contradecir completamente la “verdad histórica” del entonces procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, quien tendrá que ser llamado a rendir cuentas, ya que también en días recientes fue relevado de la SEDATU y enviado a descansar a su casa…el reporte del Grupo interdisciplinario asegura que los normalistas no pudieron haber sido quemados, ya que para ellos se hubiera necesitado quemar 30 mil 100 kilos de madera y 13 mil 300 kilos de neumáticos durante 60 horas…tremendo lio para la PGR y para el ex gobernador Ángel Heladio Aguirre Rivero, quien a casi un año de la desaparición forzada de los jóvenes, dicen estrena rancho en Querétaro…
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