"Vamos a caminar juntos": nuevo Obispo de Chilpancingo-Chilapa
José Arroyo Reyes
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Agosto 18, 2015
21:35 hrs.
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Centenares de fieles de Chilpancingo-Chilapa y muchos llegados de Huejutla, Hidalgo, participaron en la inauguración del servicio de Mons. Salvador Rangel, OFM, quien recibió la sede episcopal de manos de Mons. Carlos Garfias, Arzobispo de Acapulco.
Al comienzo de la Santa Misa, Mons. Alejo Zavala, Obispo Emérito de Chilpancingo-Chilapa dirigió un saludo de bienvenida al nuevo Obispo, ante quien presentó la historia y la situación de la Diócesis.
Durante la homilía, el Cardenal, Alberto Suárez Inda, Arzobispo de Morelia, agradeció a Mons. Zavala su servicio a la diócesis de Chilpancingo-Chilapa y saludó a su nuevo Obispo, Mons. Salvador Rangel, de quien dijo que llega a esta Diócesis en espíritu de fe y de servicio para que sea cada vez más una Iglesia misionera, cercana a todos, especialmente a los pobres y a los que sufren.
"Te toca hacer presente a Jesús, Buen Pastor", dijo el Cardenal, Suárez a Mons. Rangel, y destacó que en Chilpancingo-Chilapa hay dolor y violencia; "pero no vamos solos al atravesar esta cañada oscura, ya que Jesús va con nosotros". Afirmó que todos los que tienen alguna responsabilidad pueden ejercer mejor su cargo si, como enseña san Pablo, son modelos en su forma de hablar y de actuar. Finalmente, pidió oraciones para que el ministerio de Mons. Salvador sea fecundo en bien de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa.
Al término de la celebración, Monseñor. Rangel agradeció a los obispos presentes, especialmente al Cardenal, Suárez, a Mons. Garfias, y a Mons. Dagoberto Campos, representante del Nuncio Apostólico. Dedicó sentidas palabras de gratitud a Mons. Alejo Zavala por haber gastado su vida sirviendo a la iglesia de Guerrero, en Tlapa y en Chilpancingo-Chilapa. Saludó con afecto a los obispos de la Provincia de Hidalgo; al Arzobispo Domingo Díaz y a Mons. Juan Pedro Juárez. Con emoción agradeció al clero, a las religiosas, a los seminaristas y a los fieles de Huejutla y Chilpancingo-Chilapa, así como a las autoridades civiles y a sus hermanos y sobrinos. Y concluyó: "Vamos a caminar juntos. Me encomiendo a su oración. Que Dios nos bendiga y María Santísima nos proteja".
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