LECTURA POLÍTICA
Osorio y Astudillo: salir limpios de Acapulco
Noé Mondragón Norato
2,934 vistas
Febrero 03, 2016
08:52 hrs.
Periodismo ›
Noé Mondragón Norato › guerrerohabla.com
Uno de los puntos candentes contemplados en la propuesta de la Policía Única Estatal, consiste en que los municipios pierdan progresivamente, el control de su Policía Municipal Preventiva. Y que sea justamente, el gobernador en turno quien se encargue de asumir toda la responsabilidad en materia de seguridad pública, con el apoyo de la federación. Por eso extraña y desconcierta que en la coyuntura, el gobernador Héctor Astudillo Flores, pondere contradictoria e incongruentemente, que sea el edil perredista de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre, quien se encargue de nombrar a su secretario de Seguridad Pública. De ahí se abren las lecturas.
SEGURIDAD Y FONDOS POLÍTICOS.- De los puntos de crisis proyectados por los ayuntamientos guerrerenses, uno destaca con fuerza: la inoculación de la Policía Preventiva Municipal, por parte del crimen organizado. Sus acuerdos soterrados e inconfesables. Las complicidades que han provocado su deterioro y desprestigio. Eso ha provocado que la Federación y los gobiernos de los estados le apuesten al Mando Único, en su modalidad de Policía Única Estatal. Y de ahí, surge lo demás: 1.- Para el gobierno federal y estatal tricolor, el hecho de que la alcaldía perredista porteña se encuentre gobernada por el PRD, representa un riesgo político en la prospectiva del poder local. Por eso mismo, la estrategia política parece ir orientada a desgastar por anticipado al edil. Se entiende que desde esta alcaldía y con un buen trabajo político y de resultados a sus gobernados, el perredismo podría como el Ave Fénix, resurgir de sus cenizas. El primer golpe político consistió en obligarlo a renunciar a su secretario de seguridad pública, Francisco Sandoval Vázquez, pese a que tanto la Federación como el gobierno estatal tricolor, sabían de quién se trataba cuando el edil perredista lo designó. 2.- Cuando Evodio se percató que había caído en una trampa política, tendida tanto por el gobernador Héctor Astudillo, como por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, decidió cambiar la maniobra. Y una vez destituido Sandoval Vázquez, apeló a que fuera el gobierno federal y estatal, quienes se encargaran de nombrar al nuevo secretario de Seguridad Pública en el municipio de Acapulco. Para sacar del debate público en su contra, cualquier indicio que lo relacionara con la delincuencia organizada. Porque al final de cuentas, el asunto se reduce a eso: desgastarlo progresiva y sistemáticamente, con el fin de sacarlo de futuros proyectos de poder local. 3.- Lejos de tomarle la palabra, el gobernador Héctor Astudillo, lo conminó a que designara a su secretario de Seguridad Pública, aduciendo que “es su responsabilidad”. La pregunta obliga es: Si ya se encuentra en ciernes la puesta en marcha de la Policía Única Estatal y la responsabilidad en materia de Seguridad Pública, ya no será de los municipios, ¿por qué exigirle al edil de Acapulco que nombre al nuevo titular de Seguridad Pública? ¿Acaso lo desean así por estrategia política y no como forma de garantizarle a la población la seguridad y la urgente disminución de la violencia, que verdaderamente se encuentra demandando? ¿Es que tanto la federación y el gobierno del estado, se niegan a compartir una responsabilidad que también los imbrica, sobre todo en un puerto turístico en decadencia, pero que pese a ello, genera importantes entradas de divisas que al final de cuentas, manipula a su antojo la Secretaría de Hacienda y decide cuántos de esos recursos se deben otorgar a Guerrero? ¿Es un arma para golpear políticamente al edil perredista? Está claro que tanto Astudillo como Osorio Chong, quieren salir limpios de esta crisis.
HOJEADAS DE PÁGINAS…El que de plano ya se regresó al PRI, es el senador aguirrista Sofio Ramírez Hernández. Se le vio muy contento el pasado jueves junto a Emilio Gamboa, Miguel Ángel Osorio Chong y René Juárez. Todos uniformados con chamarra roja. Departiendo abrazos y sonrisas. ¿Aspira Sofío -en sintonía con Jorge Salgado Parra-, a que el gobernador Héctor Astudillo, lo ubique en su gabinete tras concluir su papel como senador? ¿O buscará repetir como candidato a diputado federal en 2018 bajo las siglas priístas? ¿Ya lo perdonaron los grupos tricolores como para permitirle un regreso con gloria a sus filas? ¿Tiene Sofío acaso, amplia plusvalía electoral y codiciada rentabilidad política como para aspirar a eso?
Ver más