DiarioDeTaxco-Acapulco
HABLEMOS DE MARCHAS, PLANTONES O “EL HUEVO DE LA SERPIENTE”
SERGIO ENRIQUE CASTRO PEÑA
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Julio 22, 2015
19:34 hrs.
Periodismo ›
SERGIO ENRIQUE CASTRO PEÑA › guerrerohabla.com
En la década de los setenta, cuando cursábamos la carrera de Economía, tuvimos la oportunidad de ver una película dirigida por el sueco, Ingmar Berman: “El huevo de la serpiente”. El tema central estaba ubicado en la Alemania de los inicios de los años treinta cuando el país vivía inmerso en una gran crisis económica, la cual se agudizaba por el retiro de capitales realizado por los bancos estadounidenses. Lo anterior, tenía como objetivo darle más liquidez a su sistema financiero y, así, poder afrontar dicha crisis, que se había iniciado precisamente en su país.
El resultado fue, primero, la insolvencia de Alemania para cubrir su deuda contraída por el pago de reparación de las pérdidas que los países triunfantes, habían incurrido a causa de la Primera Guerra Mundial. Segundo, una inflación galopante, producto de la incapacidad de Alemania para apoyar su moneda y la casi inexistencia de reservas de su banco central. Y, tercero, producto de las dos primeras, al combatir la inflación, la forma más socorrida es retirar dinero circulante, en este caso un retiro abrupto, provocando una recesión, una disminución radical de la actividad económica, y, con el esperado resultado, una caída de la actividad comercial, industrial, el empleo y por ende del ingreso de todos los factores económicos, principalmente, la capacidad de gasto de la población.
El resultado de lo anterior, fue un caos, porque, al desorden económico, se aunaron constantes marchas, inseguridad y la actuación violenta de los partidos políticos por la supremacía del país. Toda actividad, estaba fuera de control y el gobierno, en su afán de lograr un poco de estabilidad, realizaba acuerdos, no muy ventajosos, con los inconformes. Todo ello aunado a un desenfreno y pérdida de los valores tradicionales de la sociedad, un incremento de la criminalidad, la inseguridad y una manifestación escandalosa de la vida de las clases acomodadas, magnificando la terrible disparidad de la riqueza.
Dada la imposibilidad del gobierno para manejar adecuadamente su economía, por las absurdas y miopes restricciones, que le fueron impuestas, por los aliados triunfantes, a Alemania en el Tratado de Versalles. Ante la imposibilidad del gobierno democrático, no para solucionar los problemas, sino de preservar una apariencia de seguridad política, económica y social, por lo tanto, de total incapacidad. Esto llevó al país a una situación en donde, el ciudadano común y corriente, percibía la incapacidad del gobierno para enfrentar la problemática que vivía. Como consecuencias los ciudadanos alemanes empezaron a mirar otras opciones, no solamente de propuestas sociales, sino, de la validez y eficiencia de la democracia como forma de gobernar, mientras se cuestionaban si no era mejor un sistema diferente a ese. Como mencionamos en un artículo anterior, las depresiones y las recesiones, son muy malas consejeras, pero peores compañías.
En el cenit de la película, uno de los principales protagonista, dice: “el caos que vivimos, es como un huevo traslucido de serpiente, en donde podemos ver como se está desarrollando”. “Esa serpiente, será un hombre con la suficiente fuerza y carisma para dominar y manejar a esa masa inconforme, guindola para el logro de sus ambiciones”.
Ese hombre, ese político, irrumpió en la escena política y como estrategia para la obtención del poder, rompió con las estructuras tradicionales al separarse de los partidos políticos vigentes para formar una nueva organización, el Partido Nacional Socialista. Esto es lo que conocemos como los Nazis, la cual estaba más acorde a sus aspiraciones y quedaba completamente bajo su mando. En su carrera hacia el poder utilizó, en repetidas ocasiones, el sistema electoral contendiendo para lograr el control de las cámaras como vía de acceder al puesto de canciller de Alemania. Finalmente, como medio para alcanzar el retorno a la normalidad y evitar más caos, sin que contara con la mayoría parlamentaria, se aceptaron sus demandas. Las consecuencias de esto, son por todos conocidas.
En nuestro país, a raíz, del retorno del PRI, se han incrementado las manifestaciones, escándalos, principalmente de la familia del presidente. Ello ha generado que a través de las redes “sociales”, sean difundidas fotos o videos, que muestran supuestas acciones que demuestran un despilfarro, solo comparado, de acuerdo a esos videos, con los realizados por la reina de Francia, María Antonieta. De igual forma, propagan errores del presidente al confundir los lugares en donde se encuentra y equivocaciones en el uso de algunas palabras. Esto lo muestran como prueba irrefutable de que su salud, física y mental, le impide ejercer el cargo. Todo ello, obviamente, bajo el amparo del anonimato, sin que veamos, “la mano que mece la cuna”. Y para culminar la loable acción y preocupación de la “sociedad”, siempre en “vigilia”, perdón, siempre vigilante, la publicación de videos, mostró el uso del helicóptero oficial, con fines privados, por parte del director de CONAGUA, grabaciones de pláticas telefónicas de personajes ligados a licitaciones en proyectos de construcción. En esto último, se involucró, indirectamente, tanto al presidente como a su esposa, al exponer los hechos de tal forma, que la conclusión, “lógica”, era que ello participaron en las licitaciones en cuestión. Por lo tanto, de acuerdo a estos guardianes de la honra y el tesoro nacional, los miembros de la familia presidencial recibieron como pago de su intervención en la obtención de esos contratos, mansiones.
En este torbellino de “moralización”, de supuestos actos para erradicar la corrupción, principal flagelo de la sociedad, alcanzó un punto máximo con la poco novedosa, estrategia del espionaje telefónico, cuya víctima más conocida fue el presidente consejero del Instituto Nacional Electoral (INE). Como respuesta, a la información difundida, salieron a defenderlo algunos comentaristas con tal enjundia que hicieron pensar maliciosamente al respecto. Como resultado, lograron que el temporal amainara notablemente, aun cuando la campaña no desapareció.
Por otra parte, se suscitaron violentas manifestaciones, ya sean, en la toma de calles, centros comerciales, carreteras y oficinas gubernamentales. De igual manera, esas manifestaciones fueron acompañadas de actos violentos y vandálicos, como pintas a edificios, destrozos de estructuras y vidrios, así como quema y secuestro de vehículos y camiones del servicio público. Eso sí, una gran parte de esos supuestos manifestantes cubrían sus rostros con pañuelos y pasamontañas, principalmente los autores de esos actos vandálicos, con el fin de evitar ser identificados. Primero, supuestamente, por las cámaras y periodistas de esos medios de comunicación, que ellos mismos habían convocado y posteriormente, por las autoridades correspondientes. Con ello buscaban no ser aprendidos y por lo tanto, remitidos a las instancias correspondientes.
Asimismo, se generaron bloqueos a carreteras, casetas de peajes y el cobro de “aportaciones voluntarias” a los automovilistas, como apoyo a sus causa. Se realizaron, también, manifestaciones masivas en la ciudad de México, provocando embotellamientos y caos vial. Todo ello, con la complacencia, o ¿sería complicidad? de las autoridades de la capital del país. De igual manera, eran bloqueadas las oficinas de dependencias del gobierno federal, con el supuesto, de reclamar los apoyos económicos, que supuestamente esas autoridades les habían prometido y no les cumplieron. Amparando, sus objetivos reales, crearon un ambiente de inseguridad y caos en las actividades de la vida diaria de los habitantes de la capital de México.
Otro tema, que contribuye a la inestabilidad y el prestigio del gobierno, no solo en la Ciudad de México, sino también a nivel nacional, inclusive internacional, lo constituye la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero. Desaparición, que a pesar de haber acontecido en la ciudad de Iguala, al ser atraído por el gobierno federal, para los padres de los desaparecidos, no solo la investigación, sino también la culpa, de acuerdo a su posición, la lentitud de las investigaciones, las acciones de las áreas estructurales, por su mismo carácter, son más lentas que las demandantes, transformando, un asunto legal o procesal, en uno de carácter eminentemente político.
Esta transformación del asunto de la desaparición de los normalistas, se entrelazo con las banderas de diferentes corrientes políticas, principalmente, en contra de las reformas estructurales, y de manera muy puntual, la educativa. Esta amalgama, de diversas problemáticas, confluyó, formando un caldo propicio para la creación de un estado social y político, rayando en el caos. Las repercusiones, fueron de tal magnitud, que la situación del prestigio de México, ante la comunidad internacional, se puso en entredicho. Llegando incluso, ante los organismos de los derechos humanos, nacionales e internacionales, pasando también por las ONU.
Dentro de este ambiente, se inicio el pasado proceso electoral, en donde los actos, de un grupo político, estaban destinados a desestabilizarlo y, por lo tanto, crear un ambiente de tensión y de incapacidad para realizar sus objetivos. Los resultados finales, arrojaron que sus planteamientos fueron los correctos. El PRI y su tradicional aliado, el PVEM, no lograron obtener la mayoría en la cámara de diputados, lo cual, para no perder su control, obligo al PRI a ampliar sus alianzas, con los partidos Nueva Alianza y Encuentro Social. Por otra parte, MORENA, y su líder, emergieron como una fuerza real, llegando en su primera intervención en un proceso electoral a ocupar el tercer lugar, ocasionando, con ello, la desaparición del Partido del Trabajo (PT), y el desmembramiento de la izquierda. El PRD, perdió, a favor de MORENA, una gran parte de su electorado y por lo tanto, de su representación en la cámara.
La irrupción del supremo líder de MORENA, después de abandonar el PRD, es solo un paso, en su objetivo por alcanzar la presidencia de la república, por lo cual ya, anuncio que será nuevamente candidato al cargo en 2018. La plataforma legislativa, es solamente un foro destinado a atizar el fuego del caos y allanar el camino hacia su único objetivo: ser presidente de México. De las posibilidades de lograrlo y las consecuencias de ello, lo dejo al futuro y a sus, estimado lector, propias conjeturas. Y al hacerlo, recordemos lo que mencionamos párrafos arriba: “El caos que vivimos, es como un huevo traslucido de serpiente, en donde podemos ver como se está desarrollando”. “Esa serpiente, será un hombre con la suficiente fuerza y carisma para dominar y manejar a esa masa inconforme, guindola para el logro de sus ambiciones.” Y el culto pueblo alemán acabó rindiéndose a quien le prometía el paraíso. Los resultados no debemos de olvidarlos.
sergiocastro6@yahoo.com.mx
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