LECTURA POLÍTICA
Alcaldes entrantes: pésimos mensajes
Noé Mondragón Norato
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Octubre 01, 2015
19:24 hrs.
Periodismo ›
Noé Mondragón Norato › guerrerohabla.com
Para mi princesa Ori, por su cumpleaños.
La entrega-recepción de los 81 ayuntamientos de la entidad de ayer miércoles, estuvo marcada por una situación preocupante: la continuidad de las mismas políticas públicas caracterizadas por el saqueo financiero sistemático de las comunas. Y la reproducción de vicios que las han llevado a la pérdida de confianza y credibilidad por parte de quienes con su voto, llevaron hasta esas posiciones de poder a los distintos alcaldes. El pulso en relación a todo lo anterior es elocuente.
COMUNAS: MÁS DE LO MISMO.- De entrada, las deudas financieras heredadas, son demasiado altas. Se entiende porque en epílogo de su administración, 48 ediles bloquearon la Autopista del Sol en demanda de que les pagaran la ministración de septiembre. Un hecho inédito en la historia política guerrerense. Y hay puntos candentes que aprisionarán de antemano, a los distintos alcaldes. Hay cuando menos tres que son muy visibles: 1.- El problema del pago de aguinaldos ya está metiendo mucho ruido. Si de 81 alcaldes que acaban de salir, 48 se encontraron con problemas para liquidar sus deudas arrastradas, eso revela una sola cosa: no supieron ni pudieron administrar los recursos de esas comunas. Y apelaron a que fuera el gobierno estatal quien les resolviera sus problemas. En las nacientes administraciones habrá muchos que rediten la película de los 48. Es un argumento bastante convincente, para que la Auditoria General del Estado (AGE), presidida por Alfonso Damián Peralta, se ponga a trabajar por anticipado.
Aunque trasciende que dicho personaje está enfocado en maniobrar para permanecer como auditor, ante la amenaza latente de que el gobierno estatal priísta entrante, cabildee con el fin de expulsarlo de esa posición. 2.- La violencia y la inseguridad son males asociados a las malas administraciones municipales. Acapulco es un caso emblemático, un municipio donde la pésima forma de gobernar del partido Movimiento Ciudadano (MC), se tradujo en el visible incremento de la violencia en el cerrojazo de la administración que comenzó con el ex candidato a gobernador por ese partido, Luis Walton Aburto, y culminó con Luis Uruñuela Fey. En consecuencia, dicho partido perdió la elección el pasado7 de junio, regresando la alcaldía al PRD. Municipios que padecen este mismo mal abundan en toda la geografía guerrerense. Sobre todo, en las regiones Norte, Tierra Caliente, Montaña y Centro. El famoso Mando Único podría resultar contraproducente pues hasta hoy, no muestra resultados visibles en cuanto al combate de esos males endémicos. 3.- La designación de personajes muy cuestionados o con pasado polémico, es de los errores más comunes que cometen muchos ediles entrantes. Por compromisos políticos o porque no pueden decir no, a dichos nombramientos. Lo cual revela de antemano, su deprimente situación de rehén de los grupos políticos que lo ayudaron a encaramarse como ediles. Un caso reciente ha jalado la atención: el del edil priísta del municipio de Iguala, Esteban Albarrán Mendoza, quien designó como encargado de despacho en la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, al policía primero Crisóforo Tinoco Bahena, quien fue director operativo en la recta final del gobierno encabezado por el priista Raúl Tovar Tavera, y fue ratificado por el perredista José Luis Abarca Velázquez. De hecho, muchos personajes con pasado político cuestionado y que
llevan el sello indeleble de Tovar Tavera y Abarca Velázquez, le fueron heredados al priísta Albarrán Mendoza. Y no pudo hacerse para ningún lado. Lo cual es indicativo del mal gobierno que ya comienza a prefigurar. Como el de esa administración, muchas otras repetirán su ejemplo. En detrimento directo de los propios gobernados. Pero sobre todo, de gobernantes y partidos políticos que son empecinados y tercos. No entienden las sangrientas lecciones de la historia.
HOJEDAS DE PÁGINAS…La designación de Raúl Vega Astudillo –primo del gobernador electo, Héctor Astudillo-, como presidente del Consejo Municipal de Tixtla, debe observarse más que como un acto de nepotismo, como un puente emergente para lograr los entendimientos con los belicosos integrantes de la Asamblea Popular Municipal de Tixtla, quienes lograron tumbar la elección del pasado 7 de junio en dicha municipalidad. Porque se entiende que, con Vega Astudillo, las puertas del Palacio de Gobierno se abrirán más rápido que con otro personaje. Así de simple.
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