Noé Mondragón Norato
AGE: alineada al gobernador
Lectura Política
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Febrero 18, 2016
23:10 hrs.
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Se entendió que no debía estar más ahí. El criterio que obligó a su natural desplazamiento, fue político. Por esa razón el zeferinista Arturo Latabán López, se tuvo que ir de la Auditoria General del Estado (AGE). Fueron solo cuatro años al frente de dicho organismo fiscalizador, de los ocho que por ley, le tocaba cumplir. Los tiempos políticos lo apremiaron. También los personajes del poder. Y el relevo fue el aguirrista Alfonso Damián Peralta, quien el próximo 19 de julio cumplirá apenas dos años como auditor. Pero las mismas tempestades políticas que acosaron en su momento a Latabán López, son ahora las que padece Damián Peralta. Basta con asomarse a la coyuntura para acomodar las piezas del tablero. Y de los nuevos intereses del poder local.
DAMIÁN PERALTA: CONSERVAR LA CHAMBA.- Desde que Alfonso Damián Peralta, tomó protesta como titular de la AGE, nunca asomó la cabeza. Y si lo hizo, fue para entregar el resultado de las auditorías de las cuentas públicas practicadas a los distintos organismos estatales, al Congreso local. Nunca encontró irregularidades financieras que perturbaran a los gobernantes en turno. Hasta hoy. Pero se entiende el abrupto cambio de su actitud elusiva en los medios de comunicación, a su repentino acaparamiento. Se lee así: 1.- El gobernador priísta Héctor Astudillo Flores, necesita tomar el control de todo el gobierno estatal. Y eso incluye a los órganos fiscalizadores. Por supuesto que el actual titular de la AGE, representa una potencial amenaza para sus intereses de poder. Sectarios y de grupo. Pero de entrada, decidió poner a prueba al actual titular perredista de esa dependencia. La presión abanicó hacia un solo sitio: Damián Peralta identificó “varias observaciones a la cuenta pública del ex gobernador Ángel Aguirre, principalmente en obra pública”. Y anunció el inicio de ocho averiguaciones previas en la Fiscalía General del Estado (FGE), contra igual número de ex ediles. No identificó partidos, comunas, ni dijo nombres. Solo se limitó a lanzar el buscapiés. Lo que sí es evidente, es que Damián Peralta fue literalmente obligado a inculpar sutilmente, al personaje que lo llevó como auditor de la AGE. Es decir, al ex gobernador Aguirre. Y todo, con tal de conservar la chamba. De felonías está hecha toda la política. 2.- Las revelaciones del titular de la AGE, aparecen en una doble coyuntura: cuando prácticamente toda la administración astudillista se lanzó contra la anterior administración estatal presidida por Rogelio Ortega Martínez, alegando que no habrá impunidad por los presumibles desfalcos financieros. Y cuando las presiones contra el edil perredista de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre, arrecían en varias vertientes. Incluida por supuesto, la financiera. El mensaje parece diáfano: si el titular de la AGE ya rompió lanzas contra su ex jefe, no dudará también hacerlo contra otro miembro de su partido que en estos momentos, es gobierno. 3.- Trasciende que en la presión política contra Damián Peralta, apareció un personaje tricolor clave: el secretario de Operación Política del CEN del PRI, Manuel Añorve Baños, quien movió al presidente de la Comisión de Vigilancia y Evaluación de la AGE en el Congreso local, Samuel Reséndiz Peñaloza, a fin de sacarlo de su cueva. Y obligarlo a declarar. A estas alturas, Damián Peralta busca su propia sobrevivencia política. Sin importarle traiciones ni costos políticos.
HOJEADAS DE PÁGINAS…Los que se vieron muy limitados en la operación política, fueron los diputados locales de la actual legislatura. Porque sin investigar a fondo la situación jurídica del ex edil perredista de Cocula, Erik Ulises Ramírez Crespo, le autorizaron regresar a despachar como alcalde. Y los del PRD, hasta una disculpa pública exigieron. Hoy vergonzosamente, le dieron trámite a la licencia por tiempo indefinido de ese edil.
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