Alfredo Voyerista Guzmán
¿Acapulco, bien vale una guerra?
El Voyerista
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Febrero 09, 2016
06:40 hrs.
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En el diseño de las estrategias, es común definir el objetivo, encontrar las herramientas que tenemos para lograr el fin, trazar con precisión los eventos y acciones, ubicar las contrariedades que nos impidan alcanzar el éxito del propósito, pero sobre todo medir los tiempos que tenemos para lograrlo y en su caso, verificar si se están alcanzando las metas. Toda estrategia lleva implícito un plan “B”, que haga suponer que logramos la meta, aunque no haya sido así.
Las estrategias son secretas y sólo las conoce un reducido grupo, que es quien define el inicio y los pasos a seguir.
El norteño, oriundo de Torreón, Coahuila, ex priista, converso ahora en diputado plurinominal de Movimiento Ciudadano en el estado de Guerrero, Ricardo Mejía Berdeja, se emocionó al suponer que desde ahora, podría iniciar su candidatura por el puerto de Acapulco.
Enfiló sus baterías políticas contra quien supone, es el enemigo a vencer: Evodio Velázquez Aguirre y el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Estudiante sobresaliente del Derecho en la Ibero, un diplomado en estrategia política, algunos cursos y seminarios sobre sistemas políticos y económicos y con amplia experiencia legislativa dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y luego en Convergencia (ahora Movimiento Ciudadano), entendió que podría sin riesgo de perder nada, cuestionar al presidente municipal del puerto de Acapulco.
Con sus acciones, abrió una caja de Pandora, que por lo pronto alcanzaron a golpear a su líder político, Luis Walton Aburto, quien sin duda, ya le debió llamar la atención, por lo desafortunado de la acción y una estrategia que al menos exhibe a su promotor, Ricardo Mejía Berdeja, como un peleonero borracho de cantina, que sin medir con precisión, el objetivo, lanzó excremento, manchándose las manos y todo el cuerpo.
Acapulco, para el estado de Guerrero, es un punto estratégico comercial y financiero. Eso lo sabe el gobierno federal y estatal. Cuidar que no haya actos, ni eventos que permitan establecer que el municipio vive no sólo un momento de violencia inusitado, provocado por las bandas que se disputan el mercado de las drogas y la prostitución sino, también una convulsión política, es una prioridad.
Acusaciones del diputado de Movimiento Ciudadano, contra Evodio Velázquez Aguirre de pertenecer a la delincuencia organizada, son graves. Sin presentar ninguna prueba. Iniciar una guerra mediática, contra el PRD y lo que representa en Acapulco, le puede significar a Mejía Berdeja, la imposibilidad de hacer alguna alianza en el futuro, para poder alcanzar sus objetivos. Solo, no tiene, ninguna posibilidad.
A la estrategia mencionada, sólo habría que preguntar si hay “alguien que meza la cuna” o el diputado se lanzó como el “Borras” sin mediar una discusión al interior de su partido.
Lo cierto, es que para fortalecer su estrategia en pos de fortalecerse para que dentro de 3 años y medio, pudiera ser candidato triunfador por Acapulco, Mejía requiere elementos que no mostró en sus primeros eventos y pudieran aparecer ahora. Si no los muestra en breve, podría ser su primera derrota política, dentro de su estrategia por alcanzar el objetivo de posicionarse como un candidato de poder y con elementos para competir.
Cuando se inicia una guerra y no se tiene la estrategia adecuada, el parque suficiente, las armas, el equipo y el avituallamiento necesario, la guerra está perdida.
Y cuando se inicia una guerra, hay que saber no cuándo se empieza, sino cómo terminarla, antes de que nos aniquilen, totalmente. Aunque una victoria, se puede confundir con una pírrica acción, que no ayuda, sino que se convierte en decepción. Ese puede ser el precio de la inocencia en la estrategia. Vamos a esperar.
Aunque hay guerras mediáticas, que se libran, para medir el tamaño del enemigo. Pero eso es como querer robarle los huevos al águila. O meter la mano a la jaula del chango y salir manco.
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